CALAMBRES EN DEPORTES DE RESISTENCIA
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CALAMBRES EN DEPORTES DE RESISTENCIA

A todos nos ha pasado que después de una sesión de entrenamiento intensa o muy larga, hemos tenido esa sensación de que el músculo funciona por su propia cuenta y se contrae involuntariamente y puede resultar bastante doloroso e incluso si sucede durante la práctica deportiva tener la necesidad de parar, con el resultado que ello conlleva.

¿Pero porque se producen estos calambres durante las largas pruebas de resistencia?

En estos deportes que no requieren tanta explosividad y una contracción muscular tan rápida que es lo que principalmente predispone al calambre muscular, lo que conduce al calambre es  fundamentalmente una deshidratación que puede estar acompañada a su vez de un agotamiento de los depósitos de glucógeno muscular ya que suelen ocurrir cuando la prueba está muy avanzada e incluso después de haber terminado.

Esta deshidratación también repercute mentalmente haciéndonos sentir más cansados y que la prueba se nos haga demasiado larga.

Por lo tanto para evitar esos calambres durante los tramos finales de las pruebas de larga distancia será imprescindible anteponernos a esa deshidratación y saber gestionar los distintos tramos de la carrera, tomando durante las partes más duras de la prueba un tipo de alimento que requiera una digestión menos pesada y durante las más suaves otros alimentos más sólidos.

¿Qué tenemos que tomar exactamente?

Es importante durante toda la prueba mantener un estado de normohidratacion, es tan malo exceso como defecto ya que un exceso de hidratación puede suponernos una hiponatremia. Para alcanzar esa normohidratacion durante la prueba se recomienda beber a intervalos de una hora entre 600-900 ml de agua la primera hora de la prueba y a medida que avanza, en las horas siguientes mezclarlo con una bebida isotónica que nos aportara hidrato de carbono (30gr), este líquido que ingerimos durante la prueba debe estar a una temperatura de 15-22ºC y beber amplios tragos para optimizar su absorción en el intestino.

En cuanto a la ingesta de suplementos (geles, barritas, comida), se utilizaran en una forma u otra en función del tramo de la prueba que se vaya a afrontar en ese momento. En el inicio de puertos o bien tramos con pendiente, es decir exigentes, optaremos por los geles de hidrato de carbono ya que se requiere menos energía para su asimilación además de ser más rápida, estos geles deben contener glucosa, amilopectina, maltodextrina y fructosa. Por el contrario durante los tramos menos exigentes podremos optar por alimentos algo más sólidos que requieren mayor gasto de energía en su absorción como barritas energéticas, pan bimbo, gominolas…

Por tanto con una buena planificación de la prueba y una buena gestión de la alimentación e hidratación podremos evitar la aparición ya no solo de calambres, sino también de posibles lesiones.